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fuera temor devoAl ir manejando por la carretera, pasé un automóvil que tenía una etiqueta que decía: “El miedo NO es una opción”. Esta no es una frase que se ve muy a menudo. Estas palabras me hicieron meditar con intensidad. Si el temor no es una opción, ¿entonces qué opciones tenemos?

Escrito por: Byron Bohnert - Escritor invitado

Podemos permitir que el miedo controle nuestra voluntad y emociones, o más bien, dejar que la paz de Dios gobierne nuestros corazones y mentes. El pasaje de Colosenses 3:15 explica: “Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos”.

A través de la Biblia, el Señor le dice a su pueblo una y otra vez, que no deben tener miedo o desanimarse. Con Cristo a nuestro lado, no tenemos motivo para temerle a nada en este mundo.

Ciertamente enfrentaremos dificultades; ninguno de nosotros es invencible. Pero, Jesús dijo: “Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

El verdadero problema comienza cuando permitimos a nuestra mente desviarse y que se atemorice el corazón. Es tan fácil tener miedo sin advertencia alguna. Al ser confrontados con un gran obstáculo, podemos ser apoderados por el temor. El enemigo está ahí para ayudarte a analizar cada posible detalle de la situación.

Si se detiene y escucha todas las mentiras, casi estará de acuerdo con él y creerá que el Señor no tiene poder para intervenir por usted. El hecho es que no hay nada muy grande para Dios. Aun ese gran obstáculo se ve diminuto ante sus ojos. El tamaño de ese monte no le es importante.

Una forma de considerar todo esto es: La fe es creer lo que Dios dice; el temor es creer lo que dice el diablo”. Recuerde, ¡el temor no es una opción!


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